Muchas gracias EquipMudra por acompañar este deseado PVDC
Este segundo embarazo empieza complicado, con un hematoma inicial que cargó el primer trimestre de miedos, náuseas y vómitos. Segundo trimestre encontrándome mejor, trabajando a jornada completa en el CAP y acababa agotada…
Contactamos con el equipo Mudra para valorar el acompañamiento en casa durante el parto/dilatación. Cuadramos la primera sesión online y la segunda en Flaçà, en su acogedor centro.
Por fin me dan la baja por la mutua en el tercer trimestre, en el mes de enero, y Aniol empieza a hacer sustituciones de profesor en varios institutos. Yo y la barrigota llevamos a Gael al cole y pasamos la tarde en el parque mientras Aniol prepara clases; lo ducho, cena y a dormir. ¡Aprovechamos las últimas semanas de hijo único a tope!
Pensamos en parto en casa pero me da miedo hacer el expulsivo en casa por el pequeño riesgo de rotura uterina por cicatriz previa de cesárea. Tengo miedo de parir en casa (aunque sé que los riesgos son mínimos) y también de parir en el hospital (iatrogenia, intervencionismo…). Finalmente decidimos solo dilatación en casa y expulsivo en el hospital de Sant Pau. Con Marga y Carla nos preparamos para tu llegada con amor y firmeza.
Me siento pesada, con almorranas en el culo y varices vulvares, ¡qué bajos! Hago yoga y natación, para prepararme físicamente.
Dos días antes, hacemos ritual de parto con las amigas. Me traen imágenes, frases empoderadoras, amuletos y plantas, me abrazan y me dan energía.
12 marzo 2024
Hacemos, sin saberlo, la última clase preparto de yoga con Aniol. Posiciones intensas, respiraciones. Al mediodía, vamos a buscar a Gael para comer en casa. Está intenso, exaltado. Quizás ya se lo huele.
Empiezo a tener algunas contracciones por la tarde, suaves. Gael no para quieto, y yo detrás de él. Cenamos y lo pongo a dormir. Las contracciones empiezan a ser más fuertes. Voy al lavabo y saco una mucosidad marronosa de la vagina. Sí, el tapón mucoso. Sobre las nueve, las contracciones se intensifican, recordándome a las del parto de Gael… ¿Ya, de parto? ¡Si todavía es la semana 38, garbancito! Quizás son pródromos…
-Aniol, ¡me estoy cagando fuerte! – y voy al lavabo, hago caca como cuatro veces. Me ducho y me limpio, pues con las almorranas irritadas del embarazo es imposible utilizar papel… Vuelvo desnuda a la habitación, y de repente intensa contracción, de nuevo –¡¡¡Que me cago!!! Y corriendo al váter mientras dejo una hilera de mierda por el pasillo que nos anuncia que efectivamente; ¡estoy de parto!
Avisamos a Marga, que nos dice que va viniendo. Avisamos a mis padres, llegan enseguida. Gael ya duerme. No se quiere levantar de ninguna manera. Le digo que se levante, que miraremos un capítulo de Titó (uso el último recurso, entre contracción y contracción) y que han venido «el abuelo Ton y la abuela Nuni». Abre un ojo, y acepta. Se sienta en el sofá a mirar el capítulo y mientras tanto lo vamos convenciendo de que se irá con los abuelos a Sant Andreu a dormir. Me encierro en la habitación con la pelota de pilates para transitar sola las bestias contracciones. Se llevan a Gael.
Empiezo a entrar en el «planeta parto». Vocalizo, muevo la pelvis, sobre la pelota de pilates, ojos cerrados. No sé cuánto tiempo pasa. Luces tenues, música.
Llega Marga con su sonrisa de confianza en el cuerpo y la vida. Al verla me calmo. Son las doce. Movimiento de pelvis en la pelota y ella me coloca la bolsa de agua caliente en las lumbares. Hace presión y me reconforta. Escuchamos tu corazón, Juna. Estás estupenda. Empieza tu camino hacia este mundo terrenal. Estamos ilusionados.
¡Las contracciones son dolorosas, punzantes! Las dejo ir, pienso en una ola cuando se marcha dejando la arena mojada, me imagino a mí misma una tigresa rugiendo. Cuando pasan, tengo unos minutos –demasiado pocos– de descanso. Cierro los ojos, sumergiéndome adentro, te hablo internamente. Vamos probando movimientos. No veo claro montar la piscina, se me hace una montaña la logística. Sigo sobre la colchoneta. Escuchamos tu latido, que me dice que todo va bien y puedo seguir concentrada en este tránsito.
Hacia las cuatro, Marga me pregunta si me puede hacer un tacto y valoramos. Accedo, estoy de 6cm. Comento ir pensando en el traslado. Pienso que si me espero más, el traslado se me hará pesado. Aniol va a buscar el coche.
Bajamos con la mochila con tus bodis y pañales. Hace frío. Me pongo un abrigo de maternidad gigantesco, sobre el vestido, las piernas invernalmente peludas y unas botas; ¡qué pinta! Me tumbo detrás con la cabeza sobre Marga y los pies alzados contra el cristal, no encuentro ninguna posición buena, resignada cierro los ojos todo el trayecto, gimiendo, veo luces y sombras, abro los ojos, estamos en un túnel. Control policial. – ¡¡¡Estamos de parto!!! – nos dejan pasar con cara de espanto.
Llegamos al hospital de Sant Pau, Aniol va a aparcar y entro con Marga. Nos hacen dar una vuelta gigante por el laberíntico hospital hasta llegar a la sala de partos. Damos los datos y entramos directamente. La matrona que nos recibe es conocida de Marga, ¡qué suerte! Me ofrece óxido nitroso para transitar el dolor, como un gas que inhalas cuando viene la contracción y parece que el dolor sea un poco más suave. Me calma. Nos deja en un box con lavabo, ducha y pelota.
Llega Aniol. Voy haciendo con la pelota, diferentes posiciones, pero ya estoy bastante agotada. Me hacen tacto, estoy de 8-9cm. Pido una dosis baja de epidural…, Tardan un rato, viene el anestesista y me la pone. ¡Qué difícil estar quieta mientras te pinchan entre las vértebras! Una sensación placentera me recorre las piernas y el bajo vientre y me calma el dolor. Respiro aliviada. Descansamos todos un poco. La mano de Aniol me serena y la mirada de Marga me da seguridad. Más tapón mucoso, mucosidad y sangre que impresionan a Aniol y lo tienen que atender tendido en el suelo.
Ya sin dolor, veo que puedo mover las piernas y aguantarme de pie sin problema. Pruebo algunas posiciones de yoga, muevo la pelvis. Me ducho. Las contracciones se hacen más suaves y espaciadas (lo veo en el monitor). Parece que frena un poco el parto. Nuevo tacto, estoy a 9cm.
Poco a poco, vuelvo a sentir las olas del útero. Se va acabando el efecto de la anestesia y se reinicia la intensidad de las contracciones. Me traen la silla de parto. Estoy en dilatación completa, pero parece que Juna todavía no baja por el canal de parto.
Voy teniendo flashes del parto por cesárea de Gael, cuando no bajaba, planos por mi pelvis. Tiemblo al imaginar de nuevo el quirófano. Siento mucha presión en el culo. Eso es buena señal, me dice Marga. ¡Uf! Le comento mis miedos. Ella me tranquiliza, dice que la evolución es buena.
Llevamos unas horas en fase de expulsivo, y vas bajando por el canal de parto lentamente. El equipo de matronas y la auxiliar me animan mucho a empujar fuerte en apnea, porque ven que así es como vas bajando. Pienso que empujar así no era lo ideal pero lo hago. Cuando viene la contracción empujo con todas mis fuerzas. Me sondan para sacar el pipí ya que llevo horas sin orinar y no tengo sensación de ganas de hacer pipí. Acaban de romper la bolsa, ¡plaf!! ya que llevamos 4-5 horas de expulsivo y por protocolo no me dejarán estar así mucho más. Vamos a la cama, patas arriba, enganchan una sábana. Empujo a cada contracción que me parece que me reventará el corazón, ¡me agarro a las sábanas como liana de Tarzán! Mucha presión en el pubis. Viene la ginecóloga con una ventosa. ¡Déjanos dos contracciones más, suplicamos! Lo doy todo en la siguiente contracción. ¡Toca, toca (con el dedo limpio jajaj)! Te palpo la cabeza, ¡ya estás aquí! ¡Qué emoción! Una contracción más, sale tu cabeza, y a la siguiente todo tu cuerpo, bonito y perfecto. Estás encima de mi pecho. Te damos la bienvenida con lágrimas en los ojos. Eres preciosa.
El cordón late, entre tu ombligo y mi vagina abierta y sanguinolenta. Aniol lo corta. Me ponen un poco de anestesia para coserme, me he desgarrado. La placenta tarda un poco en salir, presionan la barriga y ¡blup!.
Parece que al principio te cuesta encontrar el pezón, pero cuando lo encuentras, ¡no lo sueltas! ¡Bienvenida Juna, pequeñita!
13 marzo 13.25h
3210 g 46.5cm 34cm pc
Posparto: complicado, con dolor en la zona del desgarro durante muchas semanas, incontinencia urinaria inicial, prolapso leve de vejiga… Lactancia inicial con fisuras con la que Marga y Carla nos ayudan mucho, mejoramos postura, etc. Poco a poco todo se va poniendo en su sitio




